
Esta mañana en varios diarios Vascos rezaban sus titulares:
"Las filologías Hispánica, Alemana, Francesa y Clásicas dejarán de impartirse en el campus de la UPV en Álava desde el curso 2010. Un decreto del Gobierno Vasco y de la universidad lo establece al no llegar ninguna a los 30 alumnos."
"Educación sólo mantendrá carreras con 30 alumnos en castellano o 20 en euskera.
Las enseñanzas universitarias oficiales de Grado deberán contar en primer curso con un mínimo de 30 alumnos para ser autorizadas, una exigencia que se rebaja a 20 si se trata de carreras en euskera. Un decreto del Gobierno vasco publicado el pasado 29 de enero fija los criterios para que la UPV pueda hacer ya sus propuestas de estudios adaptados a Bolonia, entre los que figura también la imposibilidad de repetir la misma especialidad en dos campus. Estas condiciones dejan en el aire el futuro de una decena de antiguas licenciaturas, diplomaturas o ingenierías que no cumplen los requisitos de número de matrículas. Las titulaciones de Filología Alemana, Francesa, Hispánica y Clásica de la Facultad de Álava son las que sufren mayor riesgo de desaparecer.
En el curso 2010-2011 todas las carreras de la UPV deberán haberse adaptado a la normativa europea y se denominarán estudios de Grado. En un momento en el que la Universidad ha registrado un fuerte descenso de matrículas por la caída demográfica, una de los principales decisiones que debía tomar la Universidad pública vasca era la de establecer un cupo mínimo de estudiantes para autorizar un Grado. El Ministerio de Educación alertó en su día de que las carreras con menos de 70 alumnos no son rentables para las instituciones académicas. Sin embargo, dejó en manos de cada centro la decisión. La Universidad del País Vasco ha fijado un listón menos exigente porque, si hiciera caso de las recomendaciones del Gobierno, pondría en peligro el futuro de más de cuarenta títulos.
La normativa de Educación establece, en concreto, que las enseñanzas universitarias oficiales de Grado habrán de demostrar que los estudios propuestos cuentan con un número de estudiantes de nuevo acceso «en torno a 80 y, en todo caso, nunca por debajo de los 30». Excepto en los casos especiales, que «deberán de justificar expresamente» los responsables académicos. Si se trata de títulos cuyas asignaturas obligatorias y troncales se ofertan en euskera, la cifra de alumnos en primer curso se situará en 30, y «nunca por debajo de 20».
Con esa decisión, el Departamento de Educación en manos de EA, a pocos días de las elecciones, sienta las bases para primar la apertura de nuevas carreras adaptadas a Europa en lengua vasca frente a las de castellano.
Primeros cursos comunes
La UPV lleva meses trabajando en el diseño del nuevo mapa de titulaciones para encontrar una solución que permita mantener en funcionamiento el mayor número posible de títulos. Con la nueva normativa, al menos una decena de estudios se verían condenados a desaparecer. En el curso pasado no llegaban al listón de los 30 alumnos titulaciones de Ingenierías, Ciencias y Filología. Los responsables universitarios ultiman un proyecto por el que se permitirá unificar el primer curso de varias especialidades del mismo área de conocimiento con el fin de que alcancen el cupo establecido.
Esa solución de urgencia sirve para las especialidades de Ciencias o Ingenierías pero es de muy difícil aplicación en las filologías. Se puede establecer un primer año común en Geología, Matemáticas o Química, por ejemplo, pero es complicado hacer un mismo curso para Filología Francesa, Alemana, Clásica e Hispánica, según explicaron los técnicos de la UPV. Por esta razón, estas cuatro titulaciones de la Facultad de Letras del campus de Álava -tienen entre 3 y 20 estudiantes en primero y cuentan con 70 profesores- corren un serio riesgo de desaparecer. Su decano mantiene en la actualidad conversaciones con el Rectorado y el Departamento de Educación para tratar de encontrar una salida."
Sencillamente indignante.
¿Dónde está la cultura que nos prometieron?
¿Qué será de Schopenhauer, Kafka, Victor Hugo, Descartes, Homero, Virgilio, Lorca, Juan Ramón Jiménez...?
¿Qué será de nuestros hijos, en una cultura de números, cuadrículas y clabes?
¿Qué está pasando?