Las Crónicas de la Hija de Freud
jueves, 12 de enero de 2012
Querida Lucía:
Aquí me encuentro de nuevo, frente a ti.
Observándote.
Intentando descubrir qué es lo que me seduce tanto de ti.
¿Tus curvas? ¿Tu tacto?
Eres la única que me comprende.
Solo tú estas ahí cuando no hay nadie más.
Pero hoy no quiero hablarte de mis penas.
Hoy quiero disfrutarte.
Quiero que estemos tú y yo solas...
Sé que no me vas a responder.
Tú nunca lo haces.
Sólo escuchas, ni siquiera sé si me miras.
Eres pasiva y fría, pero la única que puede ayudarme.
Te toco, te acaricio.
Lo único que haces es abrirte.
Y el resto lo hago todo yo.
Poso mis labios sobre ti y te beso.
Paso mi lengua por tus labios y te saboreo.
Eres la única que consigue calentarme así.
Te necesito.
Haces que me vuelva loca y pierda la cabeza.
Haces que a cada beso, quiera más y más de ti.
Quédate siempre junto a mi.
Porque cada vez que te vas, tengo ganas de morirme.
El dolor es irresistible.
Necesito que...
no puedo seguir.
Me has dejado exhausta.
Siempre acabas haciendo conmigo lo que quieres.
lunes, 9 de mayo de 2011
McFly in concert
Objetivo: pasar el fin de semana en la capital.
Motivo: concierto de la banda británica McFly en el palacio de Vistalegre.
No haré ni un resumen, ni un informe detallado de este grupo, no porque no lo conozca, sino porque no viene al caso. Lo que quiero es plasmar lo que siento, que significa este grupo para mí, y más concretamente el concierto del pasado sábado.
Conocí a McFly (no personalmente, claro) en el verano de 2004. Yo pasaba mis vacaciones en el sur de Inglaterra y en seguida me llamaron la atención las canciones de este grupo, frescas, con influencias de los 80... yo era una loca adolescente a la que le encantaban este nuevo tipo de grupos de chicos tan guapos y con unas voces tan sexis (mi antecedente fue Busted). Pues si, era la fiebre de las boybands, tal y como las llamaron (término que yo odiaba y siempre odiaré), y yo estaba en ella.
Ese julio de 2004 adquirí el CD "Room on the 3rd floor" , el mismo día que salió a la venta. Siempre he sabido que fui la primera española en comprar un CD de McFly, de lo que estoy muy orgullosa. (Queridos Tom, Danny, Harry y Dougie, si llegáis a leer esto, espero que lo tengáis en cuenta).
Los años se sucedieron, y mi fiebre/obsesión por McFly nunca se fue. Creé grupos en msn-groups (cuando se llevaba eso), tenía mi habitación empapelada de fotos impresas (en España no existían posters ni ningún tipo de merchandising de este grupo, ya que no lo conocía ni dios). Mientras, en nuestro país, McFly siempre fue una sombra. Nadie había oído hablar de ellos. (Yo tenía que comprar los CDs y DVDs cada vez que viajaba a Inglaterra).
Siguieron pasando los años, fui creciendo y mis obsesiones de adolescente quedaron a un lado. Ya no seguía a la banda tanto como antes, aunque siempre estuvieran en mi corazón, por supuesto.
Llegó el año 2009 y cual es mi sorpresa, cuando pongo la radio y escucho "Falling in Love" de McFly, a partir de ahí explotó una bomba.
El nombre de McFly, así como el de sus integrantes, acompañados la mayoría de las veces de las palabras tio bueno, son mi vida, los amo, y algunos más de carácter obsceno, comenzaron a aparecer en miles, millones, miles de millones de fotologs, tuentis, facebooks, (y muchas otras redes sociales) de adolescentes.
Bueno, vuelvo al concierto del sábado 7 en Madrid, después de un breve resumen de mi historia de la banda.
Me emocioné como una loca cuando supe que tenía la posibilidad de ir a ver a McFly en concierto, después de 7 años.
El sábado por la mañana, me acerqué hasta el recinto de Vistalegre para ver cómo estaba el ambiente.
Lo que vi: una cola generosa, compuesta mayormente por niñas de 12 a 16 años, algunas acompañadas incluso por sus padres, y la mayoría enfundadas en una vestimenta tipo "emo" a la que no encontré relación con McFly.
Lo que sentí: no podría explicarlo. Algo se me vino abajo. ¿Decepción? Me di cuenta que era la chica con más edad de todas las que había allí. Entendí que ya nada podría ser como antes, que McFly ya no eran sólo míos como lo habían sido años atrás. Yo ya no soñaba que ellos eran el amor de mi vida y que algún día me casaría con ellos, pero todas esas chicas sí.
Intenté recomponerme y me consolé pensando en las maravillosas críticas que había leído sobre McFly y sus conciertos. Decían que en ellos lo daban todo, eran largos y merecían con mucho la pena.
Abrieron las puertas del recinto, una vez dentro, comprobé que no era un espacio muy grande y que estaba relativamente cerca del escenario (en la mitad de la pista), y se podía ver bastante bien a los músicos.
Tengo que admitir que me puse nerviosa cuando apagaron las luces. ¡Sabía que por fín iba a ver a mis ídolos sobre el escenario! ¡Estarían tan cerca! Chillé como una loca cuando salieron al escenario, y grité, canté, bailé y salté como una loca durante todo el concierto.
Pero cuando acabó, me sentí vacía.
El concierto duró menos de dos horas, tocaron 6 canciones de su último álbum (con el mismo nombre que la gira), otras 6 canciones del disco anterior, de "Motion in the Ocean" 3, del CD de "Wonderland" tan sólo 1, y de su primer disco, su canción mítica "5 colours in her hair" y media canción.
Hay algo que comprendo, yo soy de la generación de "That girl", "She left me", "I'll be OK", etc., pero su público actual no. Obviamente, la banda se adaptó a su publico actual, que rugió cuando comenzó a sonar la primera canción conocida en nuestro país (Falling in Love). Esto también está relacionado con su cambio de estilo, notable sobre todo en su último trabajo (la primera vez que escuché "Party girl" quería morir, y comprendí el daño que había hecho Lady Gaga en el mundo). Ya nada queda del grupo que yo amé, con sonidos surferos y rockeros.
McFly es el grupo que más movimiento de fans ha generado (después de los Beatles), y los admiro por ello, aunque eso signifique que tengan que mudar, e incluso recurrir a métodos no tan musicales para tener a las fans a sus pies, como hacer movimientos obscenos en el escenario (Danny Jones, eres un experto en eso, y creo que conoces bien el efecto que producen en las chiquillas). He leído en twitter como algunas chicas decían que éste vocalista se les había quedado mirando fijamente a los ojos para mandarles un mensaje de amor oculto, y cosas por el estilo.
Me dio mucha pena que no se pudiese dar mucha comunicación entre la banda y el público debido al idioma. Por suerte me siento orgullosa de mi fluidez en la lengua de Shakespeare y me agradaron muchísimo los comentarios de los chicos (sobretodo los de Dougie, ¡eres muy grande chaval!).
Y como he dicho antes, al terminar, me sentí vacía. Todos estos años experimentando tantas emociones por McFly, y ahora se había acabado y ya está. Los había visto en directo, y ya está. Sin más.
Sí, son chicos de carne y hueso, y es cierto que son tan guapos en persona que en fotografía. Pero son personas, igualitas que yo, ni más, ni menos.
Así que no voy a olvidar eso, y que sobre todas las cosas, estos chicos son unos músicos excelentes, tienen unas voces increíbles y se mueven muy bien en el escenario. Son unos chicos muy simpáticos y agradables.
Les quiero mucho, por eso he escrito esto.
Ellos lo valen.
I still got so many unsaid things that I wanna say,
And I just can't wait another day,
I wish they knew.
I still wait up wondering if they will remember me,
But there's no way for me to know.
And I just can't wait another day,
I wish they knew.
I still wait up wondering if they will remember me,
But there's no way for me to know.

miércoles, 15 de diciembre de 2010
Que queden unas cuantas cosas claritas
- Antes prefiero ser un borrego como los demás a ser como tú, que no sabes ni quien eres.
- Conseguiste por fin tirártela, pero te dejó porque la tenías pequeña.
- Tengo mi vida e intento realizar mis sueños y mis ambiciones a mi manera. Es cuestión de lógica, supongo
- No hay sitio para cuatro ignorantes en mi vida, que sólo saben reirse y hablar de los demás.
- He sido responsable en todo momento de lo que he dicho y hecho, por muy duro que haya sido. Y no me arrepiento.
Al fin y al cabo, asumo las consecuencias. Pero que quede claro, mis consecuencias.
sábado, 11 de diciembre de 2010
La Cécité
La ceguera se aprende sola, y es como una cizalla.
Este sentimiento tan sucio, esta sucinta sensación de suficiente saciedad, sabiamente servida por nuestra sensata sociedad...
Es tan exhaustiva la siniestra lista de fariseos falsamente camuflados, sugeridos por nuestros sistemas de censura...
Insisto en que persistan los susurradores de sueños.
Y que se vayan los resplandores egoístas sin savia.
Es un concepto claramente condescendiente.
Son ideas simples pero lamentablemente con el espíritu de la época, que se asientan sobre cicatrices suturadas de aquellos saturados de silencioso sufrimiento.
jueves, 11 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
Un rayo ha fulminado hoy mi cabeza. Gracias.
Hoy me siento inspirada. Tengo muchas ideas en la cabeza, me siento con ganas de escribir.
Me siento cada día mas inteligente, si, y menos modesta, la verdad.
Últimamente me da mucho por pensar, pero sin ningún fin, yo no soy de esas personas que siguen un ideal, una creencia. No soy política, antes soy filósofa, y antes que filósofa, moralista.
Seguidora de una moral dentro de mi propia lógica. La lógica de la comprensión de todo lo que ocurre en el mundo, a mi alrededor.
En realidad no tengo ni idea de nada, me siento bastante hormiga. Pero como ante todo me quiero mucho, quiero pensar que sólo yo llevo razón y soy la única poseedora de la verdad en el planeta.
Cada día me cruzo con gente que tiene como mayor aspiración de su existencia, una vida sencilla, en la que la meta es trabajar, ganar dinero, subsistir, tomar un café, ser la maruja del pueblo, ver gran hermano y pensar que se tiene una gran experiencia en la vida por ser un humilde sufridor.
Tonterías. El que no conoce no sufre, el ignorante no siente dolor al mirarse al espejo, porque nunca ve quien realmente es. Sólo ve a quien los demás ven en él, a quien él quiere que vean.
Sí, tonterías.
Y me pongo triste, porque no encuentro a nadie capaz de llenarme lo suficiente.
Hay gente maravillosa en este mundo. Pero nadie la ve, claro que no. Sólo la veo yo, porque yo soy la única capaz de distinguir entre una persona que merece la pena y otra que no, porque yo poseo la verdad. Os lo he dicho antes, ¿cierto?
Hay gente maravillosa, con valores increíbles, pero que se nos escapan. No podemos llegar a comprenderlos, aunque a veces nos acerquemos a ello. Solo podemos alcanzar a admirar cómo son y lo que hacen.
Pero nadie es perfecto. Eso es lo que se dice, aunque yo no lo crea así.
La perfección existe, la podemos encontrar en nuestra vida si buscamos y si podemos llegar a modelarla, a encajar las piezas de un gran puzle y conseguir que se sostengan sin caerse. Eso es lo que ya no es tan probable.
Y yo cada día me alejo más de la perfección. Cada día soy mas amoral, teniendo en cuenta que me guío por mi propia lógica. Porque no encuentro el espacio suficiente para expandirme. Porque me ato a cosas que me dan felicidad a largo plazo. Y yo soy impulsiva. Necesito cambios bruscos para acercarme a la perfección, no como persona, sino como existencia.
Ojala no fuera tan hipócrita y actuara según lo que pienso.
Soy una miedica, sí.
sábado, 5 de junio de 2010
martes, 1 de junio de 2010
No contribuyente
Le gustaba mirar por la ventana y ver a la gente pasear por la calle. Le gustaba el sol y la forma de las nubes. Le gustaba el cielo en general, incluso cuando estaba nublado. Le gustaba el ambiente de calor húmedo. Le gustaba la lluvia. Le encantaban las tormentas, sobretodo las eléctricas, ver cómo se iluminaba el cielo con los relámpagos. Le encantaba caminar bajo la lluvia. En esos dias le gustaba llegar tarde, para poder entrar al restaurante completamente empapada y que la viesen con una gran sonrisa en la cara. Le gustaba pasear por la ciudad. Pero también le gustaba el campo. Le gustaba cojer el coche y escapar. Le gustaba la vision de la autopista y perder de vista los edificios. Le gustaba caminar por carreteras sin asfaltar, junto al río. Le gustaban los bosques, el olor de la hierba y madera mojadas. Le gustaba sentarse en el columpio del jardín y fumar buen tabaco. Le gustaba tirarse en la hierba y leer un libro. Le gustaba quedarse dormida al sol, con la música puesta. Le gustaba tirarse en la alfombra a ver una pelicula, o poner la música a tope, subirse a la cama y cantar como si estuviese en un escenario. Le gustaba ducharse con agua ardiendo, y que el pelo se le secase al viento. Le gustaba el pelo largo. Le gustaba posar delante del espejo, e inventar túnicas y vestidos con la toalla.
Le gustaba la gente. Le gustaba su familia, llamarlos por teléfono y decirles lo mucho que les quería. Le gustaban sus amigos. Le encantaba quedar con ellos a tomar algo. Le gustaba simplemente observarlos, escucharlos. Le gustaba acompañarlos, ir a sus actuaciones, a sus exposiciones, a sus graduaciones.
Le gustaban los hombres. Le gustaba que se enamorasen de ella y que le invitasen a bebidas. Le gustaba sus ojos, su mirada misteriosa. Le gustaba que siempre estuviese bromeando. Le gustaba cómo le abrazaba. Le gustaba cuando se despertaba en mitad de la noche llorando, él viniese a arroparla y a decirle que todo iria bien. Le gustaba rodearle por la cintura. Le gustaba la manera en que se dirigía a ella, y su sonrisa. Le gustaba su risa vergonzosa a través del teléfono. Le gustaban las largas cartas con consejos, ánimos y largas historias sobre la vida. Le gustaba que le recordara que era su niña grande. Le encantaban sus veintimuchos que apenas se notaban, tan sólo en sus fin de semanas relajados y en la veces que le recordaba lo pequeña que era ella. Le encantaban los viajes en el coche, con las ventanas a medio abrir. Le gustaba que le acompañase a casa, despues de una larga noche. Le encantaba el color de su pelo bajo el sol. Le encantaban sus muecas y su perilla. Le encantaba como posaba sus manos sobre sus hombros. Le gustaba que le viese a medio desnudar y le dijese lo bonita que era. Le gustaba que confiase en ella, y le diera todas esas oportunidades.
Pero tambien le gustaban las mujeres. Le gustaban las mujeres con el pelo corto y rubio platino.
Le gustaba los dias soleados en invierno, y pasear por la calle con el pelo suelto. Le gustaba llevar gafas de sol y abrigo elegante. Le gustaban las botas y los cinturones. Y los vestidos. Le gustaba sonreir por la calle, aunque no lo hiciese a menudo.
Le gustaban las largas conversaciones con la gente más cercana, y las conversaciones banales con los desconocidos. Le encantaban los dias festivos, las vacaciones. Le encantaba llegar a casa cansada y tumbarse. Le encataba dormir y soñar, y cuando despertaba, continuar la historia de ese sueño durante todo el día en su cabeza. Le encantaba soñar despierta, imaginar situaciones de "que pasaría si...".
Le encantaba ir al supermercado y llenar el carro de cosas. También le gustaba comerse las cosas antes de llegar a la caja, y pagar la bolsa vacía. Le encantaba llegar a casa y abrir la nevera, sólo por puro placer. Le gustaba abrir una botella de champán y brindar por cualquier cosa. Le gustaba servirse un Baileys con hielo en las noches de invierno y leer un libro.
Le gustaban las librerías, el olor a imprenta. Pero aún más le gustaban las papelerías. Pasear entre las estanterías llenas de todo tipo de cuadernos, folios, gomas de borrar, boligrafos, tijeras...
Le gustaba el mar. Le gustaba mirar al horizonte durante horas, y luego bajar a la playa y caminar por la orilla al atardecer. Le encantaba ver atardecer, ver cómo el cielo se tenía de rojo y magenta.
Le gustaba coleccionar cosas, aunque nunca lo hiciese. Le gusaba robar los vasos y los cubiertos de los restaurantes. Le gustaba almacenar todos sus trofeos en cajas en su habitación. Y le gustaba meses despúes abrirlas y descubrir todas esas cosas inútiles y tirarlas a la basura. Le encantaba llenar la bolsa de la basura, se sentía satisfecha.
Todo lo que le gustaba la hacía felíz, pero al fin y al cabo todas esas cosas eran no contribuyentes en su vida, aunque fuesen lo más importante y el centro de ella. Porque en realidad ella no era más que una persona no contribuyente en el mundo en el que vivía, aunque para ella no hubiese nada más que ella. Qué más da quien fuera ella. Tan solo es una invención del cosmos, tan solo es algo no contribuyente en el inmenso universo en el que vivimos. Sin ella, sin una simple persona en el mundo, nada cambiaría, todo sería igual, ya que tan sólo somos cosas no contribuyentes con una vida no contribuyente, comparado con todo lo que nos rodea.
Le gustaba la gente. Le gustaba su familia, llamarlos por teléfono y decirles lo mucho que les quería. Le gustaban sus amigos. Le encantaba quedar con ellos a tomar algo. Le gustaba simplemente observarlos, escucharlos. Le gustaba acompañarlos, ir a sus actuaciones, a sus exposiciones, a sus graduaciones.
Le gustaban los hombres. Le gustaba que se enamorasen de ella y que le invitasen a bebidas. Le gustaba sus ojos, su mirada misteriosa. Le gustaba que siempre estuviese bromeando. Le gustaba cómo le abrazaba. Le gustaba cuando se despertaba en mitad de la noche llorando, él viniese a arroparla y a decirle que todo iria bien. Le gustaba rodearle por la cintura. Le gustaba la manera en que se dirigía a ella, y su sonrisa. Le gustaba su risa vergonzosa a través del teléfono. Le gustaban las largas cartas con consejos, ánimos y largas historias sobre la vida. Le gustaba que le recordara que era su niña grande. Le encantaban sus veintimuchos que apenas se notaban, tan sólo en sus fin de semanas relajados y en la veces que le recordaba lo pequeña que era ella. Le encantaban los viajes en el coche, con las ventanas a medio abrir. Le gustaba que le acompañase a casa, despues de una larga noche. Le encantaba el color de su pelo bajo el sol. Le encantaban sus muecas y su perilla. Le encantaba como posaba sus manos sobre sus hombros. Le gustaba que le viese a medio desnudar y le dijese lo bonita que era. Le gustaba que confiase en ella, y le diera todas esas oportunidades.
Pero tambien le gustaban las mujeres. Le gustaban las mujeres con el pelo corto y rubio platino.
Le gustaba los dias soleados en invierno, y pasear por la calle con el pelo suelto. Le gustaba llevar gafas de sol y abrigo elegante. Le gustaban las botas y los cinturones. Y los vestidos. Le gustaba sonreir por la calle, aunque no lo hiciese a menudo.
Le gustaban las largas conversaciones con la gente más cercana, y las conversaciones banales con los desconocidos. Le encantaban los dias festivos, las vacaciones. Le encantaba llegar a casa cansada y tumbarse. Le encataba dormir y soñar, y cuando despertaba, continuar la historia de ese sueño durante todo el día en su cabeza. Le encantaba soñar despierta, imaginar situaciones de "que pasaría si...".
Le encantaba ir al supermercado y llenar el carro de cosas. También le gustaba comerse las cosas antes de llegar a la caja, y pagar la bolsa vacía. Le encantaba llegar a casa y abrir la nevera, sólo por puro placer. Le gustaba abrir una botella de champán y brindar por cualquier cosa. Le gustaba servirse un Baileys con hielo en las noches de invierno y leer un libro.
Le gustaban las librerías, el olor a imprenta. Pero aún más le gustaban las papelerías. Pasear entre las estanterías llenas de todo tipo de cuadernos, folios, gomas de borrar, boligrafos, tijeras...
Le gustaba el mar. Le gustaba mirar al horizonte durante horas, y luego bajar a la playa y caminar por la orilla al atardecer. Le encantaba ver atardecer, ver cómo el cielo se tenía de rojo y magenta.
Le gustaba coleccionar cosas, aunque nunca lo hiciese. Le gusaba robar los vasos y los cubiertos de los restaurantes. Le gustaba almacenar todos sus trofeos en cajas en su habitación. Y le gustaba meses despúes abrirlas y descubrir todas esas cosas inútiles y tirarlas a la basura. Le encantaba llenar la bolsa de la basura, se sentía satisfecha.
Todo lo que le gustaba la hacía felíz, pero al fin y al cabo todas esas cosas eran no contribuyentes en su vida, aunque fuesen lo más importante y el centro de ella. Porque en realidad ella no era más que una persona no contribuyente en el mundo en el que vivía, aunque para ella no hubiese nada más que ella. Qué más da quien fuera ella. Tan solo es una invención del cosmos, tan solo es algo no contribuyente en el inmenso universo en el que vivimos. Sin ella, sin una simple persona en el mundo, nada cambiaría, todo sería igual, ya que tan sólo somos cosas no contribuyentes con una vida no contribuyente, comparado con todo lo que nos rodea.
miércoles, 19 de mayo de 2010
19 años
Me golpeé el pecho y me raje la garganta con una botella de vodka.
Me tragué mi sangre y tu saliva.
Ahora bebo de otra botella, y cómo me gustaría poder beber de tu boca.
Entré en una especie de éxtasis, y se me nubló la vista.
Todo comenzó a girar y no podía distinguir nada.
Sólo dos puntos negros, brillantes, amenazándome, acercándose y alejándose.
Comenzaron a dar vueltas a mi alrededor, lentamente, y después más deprisa.
Hasta que se detuvieron frente a mí, y se quedaron a la altura de mis ojos.
Me estaban hablando, me decían algo, y yo escuchaba.
A ratos desconectaba, porque no decían nada interesante, me aburrían.
¡Qué puntos mas egocéntricos!
Oí algo sobre mi vida, sobre mi futuro.
Sobre mi juventud, sobre mi belleza, mi fugacidad.
Sobre mi competitividad y mi descaro.
Tan sólo fui un objeto del que reírse un rato.
Y los puntos comenzaron a girar otra vez.
Me mareaban, y me arrastraban.
Me guiaron por un camino azul, entre dos paredes de luz, y el cielo... yo estaba en el cielo.
Pero lo que intento es olvidar cómo esos bichos treparon sobre mi.
Porque he conseguido aplastarlos.
No, he conseguido enjaularlos y jugar con ellos.
Porque soy una jugadora.
Y voy a pintar con mis manos en una pared quien soy.
Me arrancare el cabello y la piel, y te lo mandare por correo.
Para que me recuerdes toda tu vida, y que tus nietos sepan de mi.
Yo moriré y renaceré, y con mi nuevo pelo y mi nueva piel engendraré a mis hijos.
Porque el alcohol te ha conocido, pero no te ayudará.
Olvida tu juventud, porque no te hace falta ya.
Mira cómo corro, cómo bailo y me divierto a tu costa.
Envidiame, deséame...
Me tragué mi sangre y tu saliva.
Ahora bebo de otra botella, y cómo me gustaría poder beber de tu boca.
Entré en una especie de éxtasis, y se me nubló la vista.
Todo comenzó a girar y no podía distinguir nada.
Sólo dos puntos negros, brillantes, amenazándome, acercándose y alejándose.
Comenzaron a dar vueltas a mi alrededor, lentamente, y después más deprisa.
Hasta que se detuvieron frente a mí, y se quedaron a la altura de mis ojos.
Me estaban hablando, me decían algo, y yo escuchaba.
A ratos desconectaba, porque no decían nada interesante, me aburrían.
¡Qué puntos mas egocéntricos!
Oí algo sobre mi vida, sobre mi futuro.
Sobre mi juventud, sobre mi belleza, mi fugacidad.
Sobre mi competitividad y mi descaro.
Tan sólo fui un objeto del que reírse un rato.
Y los puntos comenzaron a girar otra vez.
Me mareaban, y me arrastraban.
Me guiaron por un camino azul, entre dos paredes de luz, y el cielo... yo estaba en el cielo.
Pero lo que intento es olvidar cómo esos bichos treparon sobre mi.
Porque he conseguido aplastarlos.
No, he conseguido enjaularlos y jugar con ellos.
Porque soy una jugadora.
Y voy a pintar con mis manos en una pared quien soy.
Me arrancare el cabello y la piel, y te lo mandare por correo.
Para que me recuerdes toda tu vida, y que tus nietos sepan de mi.
Yo moriré y renaceré, y con mi nuevo pelo y mi nueva piel engendraré a mis hijos.
Porque el alcohol te ha conocido, pero no te ayudará.
Olvida tu juventud, porque no te hace falta ya.
Mira cómo corro, cómo bailo y me divierto a tu costa.
Envidiame, deséame...
Mi no realidad
Lo estoy sintiendo, y me apetece...
Tuve un sueño.
He tenido muchos sueños de grandes ciudades, de un hombre horrible, sobre sexo, sobre mis miedos y de la bestia...
Tuve un sueño de llorar y echar de menos, de un antiguo amor roto, de rabia...
...de traicionar a toda mi vida, de tirar todo por la borda...
¿Es acaso solo un sueño? ¿Soy una zorra por querer vivirlo?
¿Qué es lo que es correcto, y que es lo que no?
Quiero querer y quiero vivir, quiero quitarme esta camisa de fuerza y olvidar toda moral.
Quiero ser una diosa, y tener mis propias reglas.
Quiero ser egoísta, egocéntrica, una ganadora.
Lo estoy sintiendo, y me apetece...
pero, ¿puedo? ¿estoy preparada...?
No lo creo... esto es tan sólo otro sueño más, que tengo cuando estoy despierta, cuando estoy sobria, y sobre todo, cuando estoy ebria.
Quizás la culpa la tienen esos fantasmas de mis sueños, esas sombras negras que me gritaban... que me pedían ayuda, mientras ardian en llamas negras...
lo único que hice fue cerrar los ojos... bueno, en realidad no, mis ojos ya estaban cerrados, y no podía hacer nada para que se fueran de allí...
Y no hice nada, y me secuestraron, me agarraron y me maldijeron, me llevaron con ellos y ahora están haciendo que me vuelva loca.
Oigo vuestras voces, que provienen de algún lugar... veo vuestros rostros, vuestras sonrisas, recuerdo vuestros abrazos, sus escarabajos...
Os quiero, os quiero a todos. Pero haceis que vuelva a ahogarme en mi propia realidad, una vez más. No quiero despertar...
"I wanna do bad things to you"
El alma de papá acaba de despertar en mi interior otra vez... Estoy orgullosa, pero me da miedo...
Me encanta, porque se que a el le gustaría que lo hiciera.
Pero me hace daño y lo odio, odio cuando oigo su voz, y me acuerdo de lo que dijo una vez:
"He aquí porqué todos los sabios trataron de disuadir tan insistentemente a los hombres de la elección de este camino, que, sin embargo conservó todo su atractivo para gran número de seres."
Tuve un sueño.
He tenido muchos sueños de grandes ciudades, de un hombre horrible, sobre sexo, sobre mis miedos y de la bestia...
Tuve un sueño de llorar y echar de menos, de un antiguo amor roto, de rabia...
...de traicionar a toda mi vida, de tirar todo por la borda...
¿Es acaso solo un sueño? ¿Soy una zorra por querer vivirlo?
¿Qué es lo que es correcto, y que es lo que no?
Quiero querer y quiero vivir, quiero quitarme esta camisa de fuerza y olvidar toda moral.
Quiero ser una diosa, y tener mis propias reglas.
Quiero ser egoísta, egocéntrica, una ganadora.
Lo estoy sintiendo, y me apetece...
pero, ¿puedo? ¿estoy preparada...?
No lo creo... esto es tan sólo otro sueño más, que tengo cuando estoy despierta, cuando estoy sobria, y sobre todo, cuando estoy ebria.
Quizás la culpa la tienen esos fantasmas de mis sueños, esas sombras negras que me gritaban... que me pedían ayuda, mientras ardian en llamas negras...
lo único que hice fue cerrar los ojos... bueno, en realidad no, mis ojos ya estaban cerrados, y no podía hacer nada para que se fueran de allí...
Y no hice nada, y me secuestraron, me agarraron y me maldijeron, me llevaron con ellos y ahora están haciendo que me vuelva loca.
Oigo vuestras voces, que provienen de algún lugar... veo vuestros rostros, vuestras sonrisas, recuerdo vuestros abrazos, sus escarabajos...
Os quiero, os quiero a todos. Pero haceis que vuelva a ahogarme en mi propia realidad, una vez más. No quiero despertar...
"I wanna do bad things to you"
El alma de papá acaba de despertar en mi interior otra vez... Estoy orgullosa, pero me da miedo...
Me encanta, porque se que a el le gustaría que lo hiciera.
Pero me hace daño y lo odio, odio cuando oigo su voz, y me acuerdo de lo que dijo una vez:
"He aquí porqué todos los sabios trataron de disuadir tan insistentemente a los hombres de la elección de este camino, que, sin embargo conservó todo su atractivo para gran número de seres."
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