
¿Cuántas veces más?
Y sin poder dormir...
...y cayéndome de sueño y no poder levantarme.
Me duele el culo e esar siempre sentada en la misma silla.
No me queda tinta, y 6 recargas valen 0.60 €.
Mozart escribe conmigo, me acompaña...
...siempre lo ha hecho, desde el día en que nacimos.
¡Cuántos genios en mi vida, y a la vez tan pocos!
Ni Freud, ni nadie tendría una explicación para esto.
Pero me da igual.
Mi amigo Tabo me dijo una vez algo que no recuerdo muy bien pero que venía a decir: "Es mejor ser ignorante, para no darnos una ostia contra la realidad"
Y así es, tiene razón. Estamos condenados
Vivimos bajo un engaño, un mundo de fantasía, un teletubilandia creado por nosotros mismos.
Mientras pasas y pasas las hojas de aquel libro.
Y no consigues encontrar la puta frase que buscas.
Pero en el camino te vas topando con otras frases, dignas de recordar.
Pero que por no se que coño, no apunto y se me olvidan.
...será k no son tan importantes.
Solo necesito la llave.
La llave que abra la caja.
Esa cajita de madera, comprada en el Expomat de San Mateo.
Con una hiedra en relieve y marquetería en dorado.
Si pudiera tan sólo abrirla...
¡No pasaría absolutamente nada!
Porque está vacía.
Así es la vida.
Al final encontraré la llave, después de comerme la cabeza.
Y abriré la puta caja.
Únicamente para restregarme y joderme y evidenciar que está vacía, porque soy así.
Massoch no andaba mal encaminado en sus teorías.
Al final, todo, es una cajita de madera...