jueves, 29 de mayo de 2008

Aún estoy esperando


Y así me dejó,
triste.

"Gracias por venir, por hacer esto por mí"

Así me lo pagó
sabiendo que yo sufría.
Y lo ignoró.

"No me importa, lo hago por ti"

Luego, se me presentó con tanta cara,
pero no tuve más remedio
que asentir
sonreir,
y hacer como si nada hubiese pasado...

... y como si lo que dije,
[2 veces]
no lo hubiese escuchado jamás.

Cada vez que me viste con la cabeza agachada,
porqué me preguntaste que pasaba,
si ya lo sabías.

Y lo peor,
es que lo entendías.

Pero al fin y al cabo te dio igual.
Por eso estoy así ahora,
sintiendome culpable...

triste
, desconcertada, desmoralizada...

Y no levanto cabeza


"Levanta la cabeza, que te quiero ver la cara"

Eso,
sólo sabes decir eso.
Pero mis ojos no pueden ver más que mis pies.

Porque me niego,
soy incapaz,
no lo haré,
no miraré al frente,
no voy a levantar la vista
para ver lo que hay si no está tu rostro.

Y no quiero que nadie excepto tú me vea.

No quiero que vean mi cara llena de lágrimas,
mis ojos vacíos...
porque sé que no habrá nada,
tan solo...

... "levanta la cabeza, que te quiero ver la cara".

Pues no,
no levanto la cabeza,
porque no me da la gana,
para que me veas la cara,
y en realidad no sientas nada.

lunes, 7 de abril de 2008

La actriz hipócrita

La amistad no es algo que esta siempre ahí, no es algo que se gana y lo tienes para siempre. La amistad es una relacion como cualquier otra, y hay que cuidarla, darle cariño, aguantar cada dia con ella... si no al final acaba desgastandose, perdiendo todos los lazos de union, y finalmente rompiendose.

Dicen que la amistad es para siempre, yo no lo creo así.


Tu no entiendes nada, nada de lo que pasa, y no te da la gana de entenderlo. O si lo entiendes, y te da exactamente igual. en ese caso, muy bonito, gracias.


Forever yours.

lunes, 31 de marzo de 2008

Dicen de ella (II)




Dicen de ella que se siente vacía por dentro,
como si la hubiesen ahuecado con una cuchara]

Dicen de ella que siente fuego por sus venas,
una rabia que le quema y cada noche...
[...dicen de ella que le hacen llorar]

Dicen de ella que le gusta pasear de noche por las calles solitarias,
buscando algo,
dicen que dentro de ella.

Dicen de ella que
*
que pierde el tiempo
que sueña con días que no llegarán
que vive en lugares que no existen

Ella vive cabizbaja
*ella tropieza al andar
ella tiene la vista nublada
ella...
...ella quiere algo más.


Lo que [dicen de ella]...

miércoles, 13 de febrero de 2008

Dicen de ella



…Y ella,
Ella sigue su camino…


Ella.


Ella era fuerte y débil.
Ella era dulce y amarga.
Ella era fantasía y realidad.
Ella era ilusión y fracaso.
Ella era un sueño y una pesadilla.


Ella , era ella.


dicen de ella ,
que se cansó de esperar a su sueño despierta .


[dicen de ella, que]


si le duelen los recuerdos
se los cura con ginebra


.. . dicen de ella , que se arrepiente de . . .


dicen de ella
que nada le ha impedido sonreír,
nada.


dicen de ella . . .


dicen de ella , que jamás olvidará…
( y que tampoco quiere hacerlo )


Dicen de ella que


en realidad no era ni correcta ni incorrecta

ni real, ni irreal

ni falsa, ni verdadera.


Ella, era ella.

sábado, 9 de febrero de 2008

Pasear



Quiero irme contigo, quiero irme a París.


Quiero viajar contigo a algún lugar. Pasear por calles extrañas, visitar lugares desconocidos, descubrir junto a ti cosas que jamás había vivido.

Quiero cenar en restaurantes, dormir en un hotel, comprar en un mercado artesano, hacer fotos sin parar.

Quiero escribir un libro, en el que yo sea la protagonista y tu mi compañero de aventuras, que me acompañe al fin del mundo.

Quiero que aprendamos juntos un idioma, el idioma de los signos, de las miradas infinitas y del cuerpo en sí mismo.

Quiero ir a un sitio exótico, y exótico es diferente. No hacen falta ni palmeras, ni tumbonas, y aún menos gente. Necesito un lugar, con calles por las que andar, parques en los que tumbarme sobre la hierba, otro mundo que explorar.


Sin embargo me doy cuenta de que no me importa el lugar. Me da igual que sea en China, en Paraguay o en Senegal. Lo único que me importa es estar contigo y pasear, pasear, pasear por la ribera o por la calle, pasear, lo demás me da igual.


Quiero cogerme de tu mano y que nos vean pasear.

jueves, 17 de enero de 2008

Je le sais, je t'ai vu, j'ai changé, je te suis...




Me despierto y pienso en lo que ha pasado en todos estos días.
Pienso en hace dos días, uno, y las ansias que me salen de no se porqué.
Estoy nerviosa, y no se el motivo, pero siempre me siento igual.
Y siempre acabo fracasando, no satisfago esos nervios, no me realizo, sólo lo acabo olvidando...

Esta vez quiero hacerlo, quiero ver que pasa, quiero sentirme orgullosa de mí misma.
Quiero poder salir de casa y sentirme confidente, segura, quiero levantar la cabeza y dejar al mundo por los suelos.

Hago cosas, pasa el día, y hay ratos en los que viene una ráfaga, un latigazo de olores, imágenes, recuerdos de hace mucho tiempo.
Antes lograba acordarme de dónde venían.
Ahora ni cabeza está cansada, y no puedo llegar hasta esos días.

He cambiado, lo se, me doy cuenta. Me gusta, y no me gusta.
Me gusta, por la evolución, por lo que me gusta.
Pero ahora es cuando me doy cuenta de que no es bueno.
¿Quien soy yo?
Ya no me veo, no me gusta mirarme, porque no me reconozco.
Lo pero, es que no se como soy en realidad...
Mis cambios de humor, la variedad de expresiones, las diferencias de reacción...

Y qué tengo que hacer si no se hacer nada??

No tengo nada que pueda ser diferente.
Nada que conmueva a nadie. Nada a lo que admirar.
Si ademas de eso me hacen sentir inferior, hacen todo lo posible por hacer que parezca un gusano que se arrastra a sus pies.
Como puedo sentirme entonces mejor, cuando me siento como un deshecho, una inútil frente a todos aquellos a los que admiran, esos tan perfectos, tan deizados, que hay que seguirles los pies.

Y así, que ganas tengo yo ahora de hacer nada, cuando todos los adjetivos que recibo son vulgares, simples, despreciables y asquerosos.
Para qué comprarame, para qué hacer referencia a mis buenos actos, si lo único que tengo por respuesta son risas e incredulidad.

Y ya, voy a dejar de hablar.

Hoy, mañana, y hasta el mes que viene y más, voy a ser egoista, y me va a dar todo igual.

Yo, por mí, soy la única que puedo admirar algo de mi.

domingo, 13 de enero de 2008




Ya ni siquiera me puedo mirar.
Los espejos me dan pavor.
Porque si me miro, exploto, no aguanto ver a alguien que no se quien es.
No puedo mirarme porque veo a una extraña.
Una extraña a la k odio, si la odio.
Cuanto mas la miro, mas la odio.
Me da igual ver su cara, ver sus pies, lo que sea, pero la odio.

¿Quien soy?
Ya no lo se
¿Que es lo que estoy haciendo?

Ahora siento mis ojos y mis mejillas humedas, y no hay rastro de lagrimas.
No no he estado llorando, al menos por fuera.
Pero si por dentro, y parece k se resiente.
¿Que he estado haciendo?
Bueno, igual estaba llorando, no seria extraño...

Aun asi, hago un gran esfuerzo para no llorar.

Si me miro, lloro, y si lloro, me odio más.

Se me hunden, se me están hundiendo los ojos de tanto aguantar,
de tanto aguantar llorar.



*Porque me esfuerzo si se que no lo voy a consequir?*


¿Cómo fue esa experiencia?
Dime Alba como la vivi

domingo, 25 de noviembre de 2007

Aissssss

k dolorrrr

k dolor de espalda, de piernas, de pies, de cabeza, de ovarios, de estomago, que dolor de hombros, de cervicales, me duelen hasta las uñas de los pies...

pobre Lissette...

jueves, 1 de noviembre de 2007

La buena educación II


- ¿Y qué proyectos eran los tuyos en esta venida?


- Consolarla, jurarla de nuevo un eterno amor, verle a usted, echarme a sus pies, referirle todo lo ocurrido, y pedirle, no riquezas, ni herencias, ni protecciones, ni... eso no... Sólo su consentimiento, y su bendición para verificar un enlace tan suspirado, en que ella y yo fundábamos toda nuestra felicidad.


- Pues ya ves, Carlos, que es tiempo de pensar muy de otra manera.


- Sí, señor.


- Si tú la quieres, yo la quiero también. Su madre y toda su familia aplauden este casamiento. Ella..., y sean las que fueren las promesas que a ti te hizo..., ella misma, no ha media hora, me ha dicho que está pronta a obedecer a su madre y darme la mano, así que...


- Pero no el corazón.


- ¿Qué dices?


- No, eso no... Sería ofenderla... Usted celebrará sus bodas cuando guste; ella se portará siempre como conviene a su honestidad y a su virtud; pero yo he sido el primero, el único objeto de su cariño, lo soy y lo seré... Usted se llamará su marido; pero si alguna o muchas veces la sorprende, y ve sus ojos hermosos inundados en lágrimas, por mí las vierte... No la pregunte usted jamás el motivo de sus melancolías... Yo, yo seré la causa... Los suspiros, que en vano procurará reprimir, serán finezas dirigidas a un amigo ausente.




El si de las niñas