martes, 9 de noviembre de 2010

Un rayo ha fulminado hoy mi cabeza. Gracias.

Hoy me siento inspirada. Tengo muchas ideas en la cabeza, me siento con ganas de escribir.
Me siento cada día mas inteligente, si, y menos modesta, la verdad.
Últimamente me da mucho por pensar, pero sin ningún fin, yo no soy de esas personas que siguen un ideal, una creencia. No soy política, antes soy filósofa, y antes que filósofa, moralista.
Seguidora de una moral dentro de mi propia lógica. La lógica de la comprensión de todo lo que ocurre en el mundo, a mi alrededor.
En realidad no tengo ni idea de nada, me siento bastante hormiga. Pero como ante todo me quiero mucho, quiero pensar que sólo yo llevo razón y soy la única poseedora de la verdad en el planeta.

Cada día me cruzo con gente que tiene como mayor aspiración de su existencia, una vida sencilla, en la que la meta es trabajar, ganar dinero, subsistir, tomar un café, ser la maruja del pueblo, ver gran hermano y pensar que se tiene una gran experiencia en la vida por ser un humilde sufridor.

Tonterías. El que no conoce no sufre, el ignorante no siente dolor al mirarse al espejo, porque nunca ve quien realmente es. Sólo ve a quien los demás ven en él, a quien él quiere que vean.
Sí, tonterías.

Y me pongo triste, porque no encuentro a nadie capaz de llenarme lo suficiente.
Hay gente maravillosa en este mundo. Pero nadie la ve, claro que no. Sólo la veo yo, porque yo soy la única capaz de distinguir entre una persona que merece la pena y otra que no, porque yo poseo la verdad. Os lo he dicho antes, ¿cierto?
Hay gente maravillosa, con valores increíbles, pero que se nos escapan. No podemos llegar a comprenderlos, aunque a veces nos acerquemos a ello. Solo podemos alcanzar a admirar cómo son y lo que hacen.

Pero nadie es perfecto. Eso es lo que se dice, aunque yo no lo crea así.
La perfección existe, la podemos encontrar en nuestra vida si buscamos y si podemos llegar a modelarla, a encajar las piezas de un gran puzle y conseguir que se sostengan sin caerse. Eso es lo que ya no es tan probable.

Y yo cada día me alejo más de la perfección. Cada día soy mas amoral, teniendo en cuenta que me guío por mi propia lógica. Porque no encuentro el espacio suficiente para expandirme. Porque me ato a cosas que me dan felicidad a largo plazo. Y yo soy impulsiva. Necesito cambios bruscos para acercarme a la perfección, no como persona, sino como existencia.

Ojala no fuera tan hipócrita y actuara según lo que pienso.
Soy una miedica, sí.

2 comentarios:

Estela Depollo dijo...

Tu tienes un problema, aún te falta una cosa ...
Pásate al mundo pollo.
En serio, admitir lo pollo que somos las personas es un gran paso para la humanidad (pollo)
Olvida la logica, y disfruta coño, asi de simple chica lista.
Sal del horno y muéstrate tal y como eres, un pollo más.

Mikel Nhao dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.